La ciudad está cubierta de tinieblas. La poca comida que se puede conseguir no es suficiente para una buena alimentación. Las fuentes de energía eléctrica funcionan a regañadientes, al punto de ser nulos. Los edificios ya fueron saqueados en el principio de la catástrofe, no hay suministros de ningún tipo. Matas o mueres, en la ley ya no existe, tan solo la supervivencia. Algunas personas tratan de generar sus propios alimentos, pero la tierra es poco fértil y los animales que siguen con vida no son aptos para el consumo debido a la contaminación que sufrieron.



Conectarse

Recuperar mi contraseña

Admin Fundador
PerfilMP
Admin
PerfilMP
Admin
PerfilMP
¿Quién está en línea?
En total hay 1 usuario en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 1 Invitado

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 35 el Vie Ago 15, 2014 2:44 am.









Últimos temas
» Howling in The Night [Confirmación Élite]
Miér Mar 23, 2016 6:42 pm por Invitado

» Crónicas de Amarantia || Élite {Foro Nuevo}
Jue Ene 14, 2016 8:30 pm por Invitado

» Afiliacion Elite
Vie Dic 11, 2015 9:51 pm por Invitado

» Mundo Subterráneo {Caída de Botón}
Sáb Nov 07, 2015 3:20 pm por Invitado

» Enjoy the Silence 4.0 {Normal}
Dom Oct 25, 2015 9:45 am por Invitado

» ¿Dónde están todos? {Libre}
Mar Oct 13, 2015 11:49 am por Catalina Diaz

» Angel's Share - ELITE
Sáb Oct 10, 2015 12:00 am por Invitado

» Recuérdenos (Cyrielle)
Miér Oct 07, 2015 1:50 am por Luciano Jaume

» Sweet London [Confirmación Élite]
Lun Oct 05, 2015 8:17 pm por Invitado






COPYRIGHT
El foro de rol Remember Me consta de una trama original, la cual pertenece a Luciano JaumeTanto imágenes como códigos fueron editados por Aitana C. Navarro para uso exclusivo de Remeber me.
Sin fines de lucro y de uso personal.
Dicho trabajo está protegido bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.
Cualquier copia o intento de copia será denunciado.
No copies, sé original.


Se agradece a la siguientes webs:
Tumblr.com
Google.com
Minus.com
Deviantart.com


Enemigos Íntimos (Ronda Final)

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Enemigos Íntimos (Ronda Final)

Mensaje por Victoriano el Jue Ene 17, 2013 10:03 pm

En algún lugar, una silueta femenina de esbelta figura reposa en su sillón con una copa de vino tinto en su mano derecha mientras observa un extenso panel de control con varias pantallas que muestran los distintos sectores de la planta de Alquimia en Buenos Aires.

Sus labios pintados de color rojo carmesí se ensanchan en una sonrisa dejando ver su blanca y perfecta dentadura y de su boca sale una carcajada al escuchar los gritos de Thomas provenientes del laboratorio. En otra pantalla se divisa al grupo de los exteriores abriéndose paso al caos en el que se sumía el interior del edificio.

La mujer arqueó una ceja… -¿No es esto interesante?- musitó. Dio unas órdenes a uno de sus sirvientes quién de inmediato asintió y salió corriendo a ejecutar lo que le habían dicho. En ese momento la mujer se puso de pie, situando la copa de vino sobre su escritorio. –Thomas, ya eres mío, mon amour- y soltando otra tétrica carcajada se dirigió hacia donde llevaría a cabo su plan.

---

Un apagón de luces dejó a todos anonadados, y un silencio de muerte invadió el lugar. No se escuchaba nada, nadie podía ver absolutamente nada. Sólo oscuridad. Ginebra con su perro y Alesska quisieron aprovechar sus habilidades extrasensoriales pero un punzante dolor en sus cuellos les nubló la visión y las hizo tambalear.

Thomas buscaba desesperado una linterna entre sus pertenencias, pero lejos de poder hallarla y con el dolor en su cuello a flor de piel sus nervios se incrementaron. Alma alcanzó a ponerse de pie pero pronto notó alguien tomándola fuertemente del brazo y tirando de ella. Inconscientemente la rubia pegó un grito que alertó a los demás. Sin embargo, el grito fue súbitamente acallado, y el silencio volvió a reinar.

Luego de unos segundos, cada uno de los presentes sintió cómo eran tomados por unas fuertes manos, en caso de Thomas, Ginebra y Sebastián, fueron garras. Entre gritos y fallidos forcejeos comenzaron a ser trasladados, aunque luego de unos instantes cada uno recibió un pequeño golpe que los dejó inconscientes.

Al despertar, se hallaron en un cuarto blanco en su totalidad. Matthew, Alice, Martina, Alma, Alesska, Sebastian, Cyrielle, Ginebra, su perro, Luciano y Victor comenzaron a despabilarse. Quienes inspeccionaron el cuarto no notaron ningún tipo de salida… o entrada al mismo. Parecía estar herméticamente cerrado.

Luego de unos minutos de incertidumbre, una pantalla se encendió en una de las paredes mostrando una figura femenina:

Juliet:

-¿Acaso nadie les ha enseñado que no deben meter sus naricitas en donde no les incumbe, pequeñas criaturitas?- se escuchó su refinada voz con un marcado acento francés –Bueno, nunca es tarde para aprender ¿Verdad? Lástima que… bueno, digamos que ésta será la última lección de sus vidas…- soltó una risilla. –Si creen en la reencarnación tendrán una lección valiosa que nunca olvidarán. Si creen en Dios y los ángeles…- miró a Matthew con una expresión tierna, que luego cambió a una siniestra -…comiencen a rezar…- volvió a reír. –Oh, por cierto. Thomas les manda muchos saludos, en especial a Victor… ¡Qué lindo es el amor!- fingió sentir ternura, y en ese momento la cámara giró para mostrar a Thomas atado a una silla y amordazado, vigilado por dos mutantes. La cámara volvió luego a la mujer –En fin… ninguno de ustedes me sirve. Mueran. Au revoir…-

La transmisión se cortó, y en ese momento un gas comenzó a salir de manera muy lenta por lo que parecía ser un escape de ventilación pequeño. No tenían demasiado tiempo, pero quizás hallaran una forma de escapar… era eso o entregarse a su muerte.





A tener en cuenta:

→ El orden es aleatorio, quien se sienta listo, contesta
→ Si no se contesta en los siguientes 3 dias, algún miembro del staff les enviará un MP decidiendo el orden y una pauta especial para ese personaje como castigo. Por ejemplo, Luciano tiene que narrar como sufre una fractura expuesta, la cual llevará en sus hilos normales.
→ Tengan en cuenta que es la última ronda, denle un fin.
→ Nadie muere al menos que sea hablado conmigo o con el Máster previamente, no obstante, si pueden quedar heridos gravemente o traumados de por vida.
avatar
Victoriano
Narradores
Narradores

Mensajes : 18
Fecha de inscripción : 07/09/2012

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Enemigos Íntimos (Ronda Final)

Mensaje por Sebastian Radinja el Vie Ene 18, 2013 6:20 pm

El entrar a Alquimia parecía que no era la mejor opción, no para todos nosotros. Encontré a la mujer tirada en el suelo ni bien me desperté, su herida cada vez estaba peor, el hedor que emanaba era asqueroso y su color lo bastante preocupante. Me acerqué a ella para ver si respiraba, dedil, pero lo hacía. La grabación en la pantalla puso el clima bastante tenso entre todos, muchas de las personas con las que estaba encerrado no las conocía, contando con dos mutantes y un asqueroso perro.

Al traicionarme de que la mujer no me necesitaba, o por lo menos no con algo que podía hacer, me puse de píe e inspeccioné toda la sala, era un cubo blanco, con tan solo ese pequeño ducto de ventilación que ni siquiera Matt podría caber por ahí. Punto a favor, el gas tardaba más en entrar. Golpee las paredes, manteniendo las distancias con el resto de la gente, mientras disimuladamente palpaba mis armas en el morral, por suerte seguían ahí. Si las mutantes trataban de hacer algo no iba a tener compasión con ellas.

Las paredes parecían fuertes, ninguna de ellas era hueca como para romperla. Mis nervios crecían pero mantenía la respiración tranquila para no inspirar demasiado gas. Me acerque al pequeño, no era un buen día para él, la lección que trate de darle si que le había dado un gran susto. -Mantente lo que mas puedas agachado ¿Si? le dije por lo bajo, el gas primero toma la parte alta de la habitación.

No sabía con exactitud lo que planeaban con nosotros, pero claramente nos estaban observando mediante cámaras, querían que lleguemos al extremo de la desesperación, que las mutantes reaccionen en nuestra contra. Que nos matemos los unos a los otros antes de que el gas haga su trabajo, de otra forma nos hubiesen asesinado de alguna manera mas rápida, el cuarto era lo demasiado grande como para durar unos minutos, horas tal vez.

Me senté en el suelo, apoyando la espalda en la pared y golpeando la cabeza levemente contra ella. No le quitaba los ojos de encima a las mutantes, si íbamos a morir, moriría haciendo lo que sabía, matando a esas asquerosas alimañas si era necesario. La resignación invadió mi cuerpo ya no tenía otra alternativa, o no por el momento, siempre hay mas de una salida aunque a veces, no siempre es la mejor.
avatar
Sebastian Radinja
Aventurero
Aventurero

Mensajes : 154
Fecha de inscripción : 09/11/2012
Edad : 28

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Enemigos Íntimos (Ronda Final)

Mensaje por Alice Maxwell el Sáb Ene 19, 2013 3:08 pm

―Mami… No miento. ― Murmuro entre lágrimas y ella no me mira.
―¡Ya basta! Ni una palabra más. ― Sentencia con rudeza, aún sin mirarme. ― No quiero volver a escuchar del asunto.


Despierto sobresaltada, en una habitación que jamás había visto y rodeada de extraños; lo primero que viene a mi cabeza es mi hermanita, de modo que sólo atino a buscarle para intentar protegerle… Intentar.

No he tenido tiempo para asimilar por completo la situación cuando la pantalla se enciende y aparece la rubia desquiciada, sus palabras me irritan hasta lo indecible porque en parte tiene razón; jamás debí haber tratado de entrar a este maldito edificio. Si me hubiera ocupado de mis propios asuntos seguiría a salvo en el exterior… Aunque claro “a salvo” es un concepto relativo y, de no haber entrado en este infierno, jamás habría encontrado a Martina.

¡Mierda! La transmisión ha terminado y gas comienza a inundar la habitación.

¡Pues que te jodan maldita perra! ― Sujeto a Martina y le obligo a mantenerse pegada al piso, el gas parece ser menos denso que el aire y por tanto se está acumulando en el techo de la habitación. Si planean matarnos, no será nada rápido… ¡Malditos sádicos! ― Todos abajo, eviten respirar esa cosa.

Rápidamente analizo a la concurrencia y no tardo en reconocer a dos de los hombres, son los idiotas de la escuela… Sobrevivieron. No le doy mucha importancia, tampoco es que fuéramos camaradas o algo, sin mencionar que “Mr. Amable” ha puesto cara de espanto al ver al moreno en la pantalla y no creo que sirva de mucho. El otro es un tema aparte, se aproxima hacia una mujer, que parece no haber reaccionado aún, y luego comienza a golpear las paredes en busca de un escape; él podría ser de mucha ayuda.

¡Maldición! Ahora entiendo porque se ha acercado a la mujer, la cantidad de sangre que le rodea es alarmante. Me aproximo hasta ella, sin despegar a la niña de mi lado, y una vez allí el panorama empeora; el hedor que expele la herida me hace considerar si en verdad vale la pena intentar ayudarle. Retiro las gasas que intentaban, en vano, contener la hemorragia y la herida le impactó; era grande y, por lo que se apreciaba, también profunda, claramente infectada y por la zona era probable que hubiera comprometido órganos vitales.

Ay bonita… ¿no podías lastimarte un brazo? ― Suelto entre dientes con pesar. Si la herida estuviera en alguna de las extremidades podría intentar con un torniquete, para que así la infección no se propagase o, en el peor de los casos, amputar; pero en pleno abdomen no hay mucho que pueda hacer sin material quirúrgico, antibióticos y, dadas las circunstancias, agua bendita.

Si tienes más de tu suero mágico, este sería el momento oportuno de usarlo… Hay que lavar esta herida. ― Le susurró a Martina mientras me pongo de pie, buscando a Ginebra con la mirada.

Estaba junto a su perro y el animal parecía del todo curado… Al parecer la mutación no siempre era mala. También estaba la otra chica y, aunque no sabía que se podía esperar de ella, necesitábamos unir fuerzas si queríamos salir de aquí.

Muy bien, si hay una entrada hay una salida. ― Digo con firmeza y convicción, por lo visto el chico loco de la escuela no ha encontrado nada interesante en la paredes… Pero tienen que habernos hecho entrar por alguna parte. Observo la habitación con más detalle pero no parece entregar ninguna pista, salvo el gas que se acumula en el techo y amenaza con llegar hasta nuestro alcance. ― ¡El techo!

Claro, sólo así tendría sentido usar este tipo de gas… ¿Esperan vernos morir mientras tratamos de escapar? Centro mi atención en las chicas infectadas, ellas parecen tener más aptitudes que el resto de nosotros pero no estoy segura de que esa sea la salida… No puedo pedirles que se arriesguen sólo por una corazonada.

Creo que la salida podría ser por arriba. ― Hablo sin dirigirme a nadie en especial, tengo miedo pero la mujer en el piso necesita atención urgente o podría morir. ― Soy relativamente buena conteniendo la respiración pero necesito un empujón para probar mi teoría.

Odio tener que depender de otros, pero no soy capaz de llegar al techo por mí misma y si tengo razón significaría poner a salvo, momentáneamente, a Martina y a Ginebra… Sin mencionar a la chica inconsciente.
avatar
Alice Maxwell
Cazador
Cazador

Mensajes : 119
Fecha de inscripción : 10/11/2012

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Enemigos Íntimos (Ronda Final)

Mensaje por Thomas A. King el Sáb Ene 19, 2013 3:49 pm

“¿Qué demonios? ¿Qué demonios?” Es todo lo que se me pasó por la cabeza en el momento en que las luces se apagaron y sentí esas garras tomarme y comenzar a arrastrarme. En medio del griterío que se armó y mientras intentaba despojarme de quien quiera me tenía en sus manos, mi cabeza daba vueltas: ¿Las cosas se me habían salido de control? ¡¿A MÏ?! ¡Eso era imposible!

Luego, un golpe en seco… y negro. Todo negro. Apenas abrí los ojos me encontré en una habitación que me era ciertamente familiar pero no reconocía del todo. Una voz femenina resonaba no muy lejos de mí… una voz que no quise creer estaba escuchando realmente. Escuché su carcajada, y cuando mi vista se tornó menos borrosa distinguí un dispositivo apuntándome… ¿Una cámara? Escuché el nombre de Victor, y mis ojos terminaron de abrirse de par en par.

Intenté moverme, pero estaba atado a una silla. Intenté maldecir a la perra que estaba frente a mí, pero me encontré amordazado. De una sacudida casi hago tumbar la silla, pero unos mutantes a mi lado se encargaron de no dejarme caer, aunque uno de ellos me dio una golpiza como quien quisiera darme a entender que me calmara. ¿Qué me calmara? ¡Malditos!

Juliet se me acercó y me quitó la mordaza. No perdí tiempo en maldecirla y gritarle, tanta rabia acumulada de años. Sin embargo, me ignoró, y mencionó el antídoto que necesitábamos. Mencionó haber buscado en el último lugar en donde lo había escondido. ¿Cómo demonios lo sabía? Sin embargo, me quedé sin palabras al escucharle decir que en ese lugar no había encontrado nada. Lo había escondido en un compartimiento secreto detrás de un cuadro de mi habitación. Era un misterio para mí el cómo había conseguido violar la seguridad de la misma y entrar sin mi permiso, pero lo había hecho.

No le creí. ¿De verdad me estaba diciendo que el antídoto había desaparecido? Me reí, me reí a carcajadas. Sin embargo, ella mantuvo la seriedad y ordenó otra golpiza hacia mí. Una línea de sangre recorrió mi mejilla izquierda. Fruncí el ceño. Entonces no estaba mintiendo… el antídoto había desaparecido… o alguien que no era ninguno de nosotros dos lo había tomado. Parecía imposible. No podía creerlo. Me preocupé entonces; sin ese antídoto, la herida que yo tenía terminaría por propagar su infección y yo…

¡No! ¡No podía dejar que eso sucediera! Le ordené que me desate, que me dejara buscar el antídoto. Me rebajé al punto de ofrecerle negociar para que liberara a los atrapados en esa habitación que podía ver por uno de los monitores. Estaba ahora desesperado. No sólo corría peligro la vida de gente que me importaba, sino que también mi vida propia.


avatar
Thomas A. King
Cazador
Cazador

Mensajes : 270
Fecha de inscripción : 31/08/2012
Edad : 31
Localización : Alquimia S.A.

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Enemigos Íntimos (Ronda Final)

Mensaje por Martina Rocca el Sáb Ene 19, 2013 5:06 pm

Confusión, algo de miedo y gritos por todos lados. Por supuesto que aquella situación era lo que menos se esperaba en ese momento. Parecido al día en que todo el infierno se desató, cuando todo iba de mal en peor.

Cuando salían con Alice, lograron divisar gente en la puerta de entrada, pero luego un apagón. Sintió un escalofrío recorrerle la espalda, para luego percibir más gritos y estar siendo arrastrada a la fuerza. Más confusión, más miedo, quería salir de allí, quería ver a su madre y que todo estuviera bien.

Se encontró en una habitación hermética, blanca, se incorporó un poco restregándose los ojos aún un tanto confundida. Cuando salió la imagen de Juliet, se sorprendió al punto de abrir los ojos lo más grandes que podía junto con su boca, negando con la cabeza al escuchar las palabras de aquella mujer.

Se puso algo nerviosa, pero trató de mantener la calma, aferrándose a Alice y observando con atención la habitación en la que se encontraban. Podía decir que era una de esas habitaciones a las que nunca había ido, el gas que comenzaba a entrar era muy peligroso y debía mantenerse agachada, tal cual lo mencionó Alice. Respirando lento, para que el gas no invadiera su sistema demasiado rápido.

Al estar junto a Alice, observa el estado de Cyrielle, está muy mal. Quizás un poco más mal que su propio jefe, pues se nota que la herida ha sido más grande y más profunda. Cuando escuchó a Alice hablar del suero, se revisó los bolsillos, por suerte había sacado un par de aquellas ampollas y una jeringa más, coincidencia o suerte, debía ayudar a su compañera.

- Alice, sí tengo... - Le dijo a la chica susurrándole bajito. Le mostró las ampollas, sacó la jeringa lo más rápido que pudo, llenándola con el contenido de una de las ampollas. - Cyrielle... esto te dará unas horas, detendrá por el momento la infección... - Comentó mientras se disponía a inyectarle aquel suero a su compañera de trabajo. Dejó la ampolla restante en su bolsillo, por si acaso, alguien más lo necesitaba.

Se quedó agachada, esperando que Cyrielle retomara sus colores, al menos el suero le detendría la infección y le permitiría seguir adelante, si lograban salir de la habitación.

- No he entrado a habitaciones parecidas... pero siempre tienen una salida auxiliar, el gas entra lentamente para poder llenar la habitación... seguramente hay cámaras en las esquinas... - Dijo Martina, observando a los que estaban en la habitación, estaba preocupada.

Pronto el estado de estrés y el miedo la hicieron pensar en cómo salir de allí. Sacó su libreta y un lapiz, comenzando a sacar cuentas de cuánto tiempo tenían para salir de allí antes que el gas hiciera efecto e inundara toda la habitación. Luego dibujaba la habitación, calculando la dimensión, los lugares que podrían ser propicios para una "salida" o "entrada". Su mente caminaba a mil por hora, parpadeaba rápido tratando de usar su inteligencia para poder salvarse.

- Calculo que la habitación se llenará de gas aproximadamente en 20 minutos... probablemente las esquinas tengan alguna abertura... el escape de ventilación es muy pequeño para cualquiera de nosotros... El techo tendría que ser algo más débil, porque es el lugar al que nadie puede subir... Si alguien logra subir, deberían intentar golpear el techo... es la mejor opción... -Dijo la niña, nerviosa y hablando algo rápido, parpadeando velozmente.


avatar
Martina Rocca
Cientifico
Cientifico

Mensajes : 331
Fecha de inscripción : 22/11/2012
Localización : Buenos Aires

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Enemigos Íntimos (Ronda Final)

Mensaje por Cyrielle Di Leonardis el Sáb Ene 19, 2013 6:13 pm

Dolor, desesperación, agonía… todo revuelto en un mismo instante en que el caos parecía gobernar la situación. Ella no pensó encontrarse con eso al entrar a alquimia, ella jamás creyó que algo así pudiera suceder, pero había sucedido a final de cuentas. El mundo era algo peligroso, pero no era su culpa… si no de las criaturas que lo habitaban, aquellas llenas de sed de poder y gula del dolor ajeno. Sus ojos miraron a cada uno de los que lograron entrar en su campo de visión, en cada uno hasta que al fin dio con Thomas, con aquellos ojos que no pudo entrar en contacto ante la oscuridad inminente.

Y tuvo miedo, la desesperación cubrió su corazón, se apodero de su alma y dando un paso a ciegas intento llegar a aquel que consideraba un hermano, a aquel que durante todo ese tiempo la había apoyado, protegido… salvado de su propia desesperación. Nunca nada es sencillo, menos en los momentos de mayor necesidad, así lo supo cuando sintió el dolor en su costado incrementado, cuando le cubrieron la boca con firmeza, en algún momento sintió un susurro… algo húmedo recorriendo su cuerpo… y su mente desconecto de la realidad, de la terrible pesadilla que no podría despertar jamás.

No quería despertar, no quería moverse… era perfectamente capaz de escuchar ruido a su alrededor, se sentir la frialdad del suelo contra su cuerpo. Pero prefería navegar por la corriente de la inconsciencia, de mantenerse en aquel estado en que el dolor no era prioritario. ¿Y si moría de una buena vez? ¿Qué pasaría con ello? ¿Sería de peso su falta en aquel sistema? <Pero ¿qué demonios te está pasando? Patética, que vergüenza… ¿cómo puedes echarte a morir por una puta herida?> Una puta herida dice la juarrilla, si como no… dolía horrores <¡levántate carajo! ¡levántate que no pienso morir en este lugar! > ¿Morir? Pero si aquello era mucho más hermoso y menos doloroso <Ya déjate de emocidades, me tienes harta…> dejo escapar el aire de sus pulmones, sintió que alguien le hablaba, sintió un pinchazo… y al fin comenzó a salir de aquellas aguas oscuras.- Demonios… como duele, Gracias Martina.- susurro, recorriendo el lugar con el ceño fruncido.

Entonces lo supo, estaban jodidamente atrapados. Inhalo con profundidad escuchando a las dos mujeres hablar, y se intento levantar, algo torpe con cierta determinación al final de cuentas.- ustedes no…-murmuro esbozando una pequeña sonrisa.- Ellas lo pueden hacer.-señalo a las mutantes, tragando saliva con dificultad.- ¿Sería mucho pedirles que rompan el techo con su fuerza? Ahora todos somos iguales… todos moriremos si no cooperamos los unos con los otros.- se tambaleo, apoyando la espalda en la pared.- ¿Dónde está Thomas? Juraría que lo vi al entrar…-pregunto en un susurro, no iba a morir en aquel lugar, no iba a darle el gusto a quienes la encerraron como a los demás…ella… ella se iba a vengar en todo aquel que este metido en aquel complot, aun que eso significara su muerte inminente.
avatar
Cyrielle Di Leonardis
Ermitaño
Ermitaño

Mensajes : 78
Fecha de inscripción : 10/12/2012
Localización : :'D a saber Dios...

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Enemigos Íntimos (Ronda Final)

Mensaje por Victor Andersen el Dom Ene 20, 2013 2:38 pm

Finalmente habían llegado a las instalaciones de Alquimia, sólo para encontrarse con aquel escenario poco amigable y más bien peligroso para cualquier que estuviese allí. Había estado ayudando a Matthew a que caminara, y cuando las luces se apagaron no dudó en rodearlo con sus brazos para protegerlo.

Aún estaba preocupado por su prima, y no perdía las esperanzas de que ella estuviera bien. Pero sabía que sería algo difícil, era pequeña todavía, a pesar de ser una mutante, todavía era una niña.

Escuchó los gritos, la confusión y una ola de adrenalina logró recorrer su cuerpo, antes de percibir que eran tomado a la fuerza, seguramente guardias o algo así. Trató de resistirse, de forcejear, pero a cambio recibió un golpe que lo dejó inconsciente.

Había un bosque, un lago hermoso en medio de grandes árboles robustos. El cielo nocturno, estrellado en su esplendor. No hacía frío, ni calor, estaba templado y una brisa fresca le hacía revolotear los cabellos. Más allá, la figura de un hombre sentado en el pasto junto a un picnic improvisado, era hermoso y casi inalcanzable. Iba descalzo, sintiendo la tierra y el pasto entre sus dedos, caminaba lentamente hasta poder acercarse al hombre sentado. Pero algo lo detuvo, lo estaban arrastrando, su cabeza dolía y sentía que no podía hacer nada.

Abrió los ojos, restregándoselos por la luz que había en la habitación. Parpadeó un par de veces, dándose cuenta en qué lugar estaba. Una habitación blanca, junto a personas que había conocido hace poco, y otras que simplemente no conocía del todo.

Se incorporó del suelo, parpadeando rápido, mientras una pantalla aparecía en una de las paredes. Frunció el ceño, pasando una mano por su cabeza, ¿quién era esa mujer? Escuchó lo que decía, y le parecía realmente una broma de mal gusto, pues todo aquello parecía sacado de una película de ciencia ficción o terror barato.

Cuando escuchó el nombre de Thomas, se horrorizó, verlo amordazado y en aquel estado lo desesperó. Thomas...

¿Por qué esa mujer lo tenía amarrado? ¿Por qué le estaba haciendo eso a Thomas, y a ellos? Apretó la mandíbula, haciendo sonar sus dientes, no estaba de humor para seguir viendo la cara de esa perra maldita. Cuando simplemente la imagen desaparecía, tras un "mueran". ¿Cómo podía hacer eso una mujer que no los conocía? ¿Cómo podía matar a un montón de personas inocentes, sobretodo a niños pequeños?

Miró a su alrededor, reconocía a esa mujer, la chica de la escuela y aquella mutante que les había lanzado un beso esa vez. Trató de pensar en algo rápido, necesitaban salir de allí de inmediato. Escuchó las palabras de Alice, miró las acciones de Sebastian. Revisó sus cosas, por suerte no se las habían quitado.

- Hey, yo te puedo levantar. - Dijo después de pensarlo bien. - Yo tenía el mejor record de contener la respiración en el instituto... - Comentó, mientras se le ocurría algo más. - Podemos ocupar las vendas que hay en mi botiquín... y humedecerlas con suero para taparnos la boca y nariz, al menos nos dará algo de tiempo... por el gas... - Continuó, ahora sacando el botiquín de su mochila, para sacar vendas y suero. Sólo tenía dos mascarillas. - Tengan niños... - Ofreció las mascarillas a Martina y a Matthew, pues sabía que la niña mutante tendría más posibilidades de salir viva.

Dejó su bolso en el suelo, preocupándose después de revisar dónde se encontraba su cuchillo, el cual debido a todo el alboroto tenía guardado en su bota de nuevo. Miró a Alice, y sólo le hizo un movimiento de cabeza, para intentar hacer algo en el techo. Se acercó a ella, dispuesto a levantarla, inspirando lentamente para no acelerar el efecto del gas en su cuerpo.



Family is forever
Spoiler:
avatar
Victor Andersen
Aventurero
Aventurero

Mensajes : 281
Fecha de inscripción : 28/10/2012
Edad : 35
Localización : Buenos Aires

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Enemigos Íntimos (Ronda Final)

Mensaje por Luciano Jaume el Lun Ene 21, 2013 1:09 am

Las cosas se habían ido de control, en un momento estábamos todos intentando de entrar a las instalaciones de Alquimia S.A. y en el otro estábamos todos capturados dentro de la misma. La grabación entro a correr, muchos miramos anonadados, ni bien terminó de hablar aquella mujer observé a los demás. Las reacciones no eran muy prometedoras, estaban todos los que habían entrado conmigo en la misma situación que yo.

No hice mas que observar y escuchar las conjeturas de los demás, el techo al parecer era la única salida. Las mutantes si cooperaban podían ser de gran ayuda, el hombre que entro con nosotros parecía muy concentrado con Matthew, al parecer se conocían. Una de las mutantes me era conocida, la niña con su mascota, claro, como para olvidarla, Ginebra, la antisocial del barrio, ahora era una mutante junto a su perro, jamás supe el nombre de él, pero si solía utilizar el patio de mi casa como su baño personal.

La mujer pregunto por Thomas, me acerque a ella, al parecer estaba mucho mejor -¿Paso el dolor? le dije sonriendo -Thomas si no fue capturado por la mujer que nos encerró acá, es parte de todo esto, estoy seguro de eso. respondí a su pregunta y me acerque a Ginebra.

-¿Nos podrías ayudar? era la primera vez que hablaba, mi madre siempre la insultaba cuando la veía con su perro, quien en este momento no me quitaba los ojos de encima. -Una vez que salgamos de acá todo será como antes, pero ahora necesitamos salir todos, y por mas que lo intentes, sola no vas a poder hacer mucho. Era la verdad, había visto en acción al hombre musculoso matando a los mutantes, él podría ser nuestro guardaespaldas si algo se sale de control.


¡Recuerda visitar nuestras redes sociales!
FacebookTwitterTumblr
avatar
Luciano Jaume
Aventurero
Aventurero

Mensajes : 640
Fecha de inscripción : 31/08/2012
Edad : 27

Ver perfil de usuario http://rememberme.bestforo.com

Volver arriba Ir abajo

Re: Enemigos Íntimos (Ronda Final)

Mensaje por Ginebra Beckett el Mar Ene 22, 2013 12:23 am

Me desperté y lo tenia a él a mi lado, ya nada me importaba, su herida estaba sanando, prácticamente curada del todo, el pelaje volvía a crecer lentamente. Lo tomé de la cabeza y lo sacudí en forma juguetona, él comenzó a morder mi brazo respondiendo alegre, clavó sus colmillos en mi piel, haciendo que esta sangrara, al ver esto me di cuenta de lo que en verdad quería él. Salte a su cuello y comencé a morderlo yo también, ambos jugábamos como cachorros mientras todos miraban el video de la estúpida que nos encerró, no me hacia falta verlo para poder oír a la zorra hablar en uno de los cuartos del lugar.

Las personas comenzaron a desesperarse con el gas que inundaba el cuarto, hasta me vinieron a pedir ayuda. Mmm ¿El mocoso como se llamaba? ni que va, no me importaba. La mujer también se refirió a nosotras, tratandonos como "iguales" claro, ella iba a ser igual a nosotras por su herida, pero no, no lo eramos en lo mas mínimo ¡Hasta a mi me daba miedo la otra mutante!

No me importaba ayudarles, pero si me gustó hacerlos entrar en razón, para su suerte, tanto mi perro como yo ya habíamos comido, sino eso sería un buen banquete. Sonreí mostrando mis dientes mientras me sentaba sujetando el cuello de mi perro para poder abrazarlo. -A ver... dije en voz alta -¿En verdad creen que por el techo van a poder salir? miré hacia arriba -¿Planean hacer una torre humana para poder llegar? Caigan en sus palabras, no tienen equilibrio, no tenemos altura, no hay muchas salidas. Por mas que las podamos subir hasta allá, no tienen la fuerza par poder romper una puerta y si subimos nosotras, no tienen equilibrio ni resistencia para poder sujetarnos Continué con mi risa -Justamente... ¡Estamos encerrados!

La seriedad invadió mi cara cuando terminé de hablar. La zorra no era una idiota, si quería que nos escapemos de alguna manera, lo iba a hacer notar, tan solo quería ver la desesperación de todos nosotros por ser una asquerosa y sádica ramera. Miré a mi perro, él hizo lo mismo, en sus ojos reflejaba una pequeña tristeza, claro que entendía lo que pasaba, íbamos a morir y no podíamos hacer nada para evitarlo. Mi precioso, resistiendo a tantas cosas para que nos encierren en una cámara de gas.

Unos instantes pasaron, y una lagrima del color de la sangre calló por mi rostro tiñendo mi mejilla a su paso. Una sola bastó para que nos pongamos de pié. Sus orejas se pararon y comenzó a mover su cola, estaba contento. Observé a la otra mutante, era obvio que no íbamos a poder hacer mucho, miré el suelo y luego cerré los ojos. Ella aún permanecía en el suelo, inconsciente, no era una opción.

Me paré en el lomo de mi perro y caminé a medida de que él se apoyaba en sus dos patas traseras. Estaba parada sobre sus "hombros" con una pierna de cada lado de su rostro, ambos firmes manteniendo el equilibrio, nos acercamos al centro del techo, donde utilizando la lógica, tendría que haber alguna entrada. Miré con detalle todo el lugar, mi visión aguda me ayudo a encontrar una laja distinta a las demás, una que se podía abrir. -Bingo Dije y luego moví la punta de mi pié para darle una señal al perro.

Él salto a una gran altura, para luego yo hacer lo mismo. Mis manos fueron directo al techo, incrustándose en él. Quedé colgada de una sola mano, pude sentir el olor a la sangre y el dolor era punzante, no me quería soltar, si caía sabía que mi perro me iba a agarrar, pero esta era nuestra única esperanza para salir de ahí. Con mi mano libre le di fuertes golpes a la puerta, pero nada sucedía, tan solo la abollé un poco. El olor al gas era mucho mas intenso, la garganta me picaba y comencé a toser. No podía hacerlo, tenía que soltarme.
avatar
Ginebra Beckett
Mutante
Mutante

Mensajes : 173
Fecha de inscripción : 01/09/2012
Edad : 22

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Enemigos Íntimos (Ronda Final)

Mensaje por Matthew Miller el Vie Ene 25, 2013 7:58 am

Hace mucho frio pero el ruido ha cesado y eso es bueno, mi cabeza ya no duele tanto y mi pecho casi se siente bien… De hecho, es una sensación bastante pacífica, creo que podría quedarme así.

No… Tienes que calmarte.

¿Qué? ¿Calmarme? Estoy calmado… Calmado y tranquilo, más de lo que nunca había estado; no tiene sentido que ella me pida que me calme.

No… Matt, despierta… tienes que calmarte.

Reconozco su voz porque siempre la he conocido pero… ¿Por qué ella me pide algo así? ¿Despertar? No estoy dormido, esto no es como un sueño, mis sueños nunca son tan tranquilos… De pronto los sonidos vuelven, llenan mis oídos y los lastiman, sonido que no quiero oír… Estaba mejor antes ¿Por qué me hace esto?

¿Ma… mi? ― ¿Por qué me trae dolor de nuevo? Si en realidad estoy durmiendo no quiero despertar, despertar duele y no quiero que duela.

Cariño… tienes que calmarte... ― La voz se apaga ¿Por qué se apaga? No quiero que mamá se vaya, el ruido está allí igual que el dolor, ella tiene que alejarlos… Tiene que salvarme de los demonios pero… Entonces recuerdo que ella ya no puede protegerme de los pecadores, es uno más de ellos y ya no va a cuidarme nunca más. Estoy solo.

Abro los ojos para encontrarme en una habitación cerrada, llena de personas extrañas y con una mujer rubia hablando desde una gran pantalla. El pecho me duele horriblemente pero, al menos ahora, creo que he encontrado un ritmo para hacer que el aire ingrese a mis pulmones… La mujer termina de hablar y una especie de niebla comienza a inundar la habitación ¿Por qué ha dicho todas esas cosas la mujer? ¿De verdad quiere matarnos?

Escucho la indicación de Sebastian y le obedezco sin dudar, pero no me agrada que se aleje de mí… Hay demonios en la habitación, almas impuras que deben pagar por sus pecados y que, pese a parecer personas, han dejado de serlo desde hace mucho.

Trato de no moverme de mi lugar, así es más sencillo llevar el ritmo y no llamo la atención de ellas… Todos parecen muy exaltados, quieren salir y no los culpo pues yo también quiero, daría lo que fuera por poder volver al templo.

La voz de un hombre, tendiéndome una mascarilla, me sobresalta y obliga a dejar mi estado de falsa protección; acepto lo que me ofrece y me aparto de él rápidamente, no parece una mala persona pero no hay como saberlo. Busco a mi hermano entre el caos de la habitación y, finalmente, le veo apoyado contra una de las paredes y me decido a llegar hasta él aunque cueste.

Sebastian. ― Le susurro con algo de dificultad mientras logro acomodarme a su lado. ― Salgamos de aquí… por favor. ― Tengo miedo y ya no quiero estar aquí, no quiero volver a salir del templo nunca más.― No volveré a desobedecer… lo prometo, seré bueno pero… ― Intento evitarlo pero las lágrimas afloran de todas formas. ― No volveré a salir, nunca más pero… por favor salgamos… tú puedes hacerlo ¿Verdad? Tú siempre vuelves al templo…

Si, él podría encontrar la forma de salir… Es el mejor, por eso Dios lo ha elegido para hacer un trabajo especial… Debí haber sabido que yo nunca podría hacer algo así, debí quedarme.


avatar
Matthew Miller

Mensajes : 40
Fecha de inscripción : 19/11/2012

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Enemigos Íntimos (Ronda Final)

Mensaje por Victoriano el Sáb Ene 26, 2013 2:27 pm

Cuando el gas estaba afectando los pulmones de más de uno, Ginebra toma la iniciativa al encontrar la puerta del cuarto, pero de su mano caían gotas de sangre y el dolor era demasiado fuerte, en cuanto escucho ruidos no lo soportó y tuvo que soltarse. En el aire, una mano humana la agarra y jala de ella con fuerza antes de que caía al suelo donde su perro impaciente la espera, al ver que su ama había desaparecido de improvisto, el animal comienza a dar vueltas en circulos mientras un llanto agudo comenzó a oírse. Antes de que entrase en la desesperación, el perro pudo escuchar a la voz de Ginebra, acto siguiente, se sentó impaciente en el suelo mientras movía la cola.

El tiempo para Cyrielle se estaba acabando nuevamente, el suero ya había hecho efecto y el dolor comenzo de nuevo, mucho mas intenso. Entre sus gritos de sufrimiento Martina, junto a Alice, trataron de contenerla, ayudandola a sentarse en el suelo antes de que se tumbe por un desmayo. La desaparición de la mutante alerto a Sebastian, quien se puso de pié y camino en dirección al perro, sin quitarle la mirada al techo, al igual que Luciano y Victor que hicieron lo mismo.

Por otro lado, Alesska, quien había sido sometida demasiado a componentes químicos y el mismo gas venenoso, jamás pudo levantarse de su sueño, no había muerto, pero sus signos vitales eran muy débiles. Alma, quien al parecer corría con la misma suerte, no pudo levantarse luego del golpe en la cabeza que sufrió al caer en el pasillo de las instalaciones, su preciosa piedra ya no la acompañaba desde que entró al cuarto.

Matthew, quien lentamente trató de acercarse a su única esperanza de vida, Sebastian, no iba a soportar una pálida nuevamente, su cuerpo y su mente necesitaban un descanso antes de llegar al colapso total.

Una sirena no tardó en sonar, una alarma de alerta que a todos los ensordeció. Algunos volvieron a recordar la sirena que sonó cuando comenzó todo, los nervios de los chicos se pusieron a flor de piel, los oídos del perro no podían soportar tal dolor, de ellos comenzó a salir un poco de sangre.

De la entrada cayó una persona, alguien que no conocían e hizo retroceder a los tres hombres que curiosos se acercaron. El animal gruñó, aquella persona estaba en medio de los cuatro y éstos no iban a dudar en atacarlos, pero el extraño alzó las manos en forma pacífica y comenzó a hablarles.

-No vengo a hacerles daño, tan solo quiero ayudar. Mi nombre es Franccesco, tenemos a un enemigo en común.

Spoiler:

En su mano portaba una jeringa con un líquido rojizo. La voz de Ginebra en el techo se escucho, al mismo tiempo que ella asomaba la cabeza, son una sonrisa le dijo a su perro que lo obedeciera, que era un amigo. Luciano al escuchar las palabras de la mutante se relajó al igual que Victor, pero Sebastian jamás lo hacía. Mantuvo a Matthew a su espalda, mientras observaba al extraño.

Franccesco se acercó a Cyrielle, Martina supo de inmediato de que se trataba, con la autorización de las hermanas, el mutante inyectó el suero en la joven, quien comenzaba a sufrir convulsiones. Los gritos de la joven eran desgarradores, pero en pocos minutos comenzaron a cesar. El mutante se puso de pié y tomó a Alesska -Tenemos que salir de aquí. Dijo cuando extendió dos amplias alas y alcanzó el cuerpo de la muchacha a Ginebra, quien lo ayudó a sacarlo. Continuaron con Alma y luego con Cyrielle, una vez que las mas indefensas estaban a salvo, siguió con el resto. Al momento de ir por Matthew, Sebastian con un dedo apuntando a su pecho alcanzó a amenazarlo, él no confiaba en mutantes, pero era su única salida, Franccesco, cuando se acercó al niño, puso su mano en el bolsillo para luego extendersela. Le había obsequiado un inhalador, su carga no estaba del todo llena, pero le iba a servir si sufría otro ataque de asma.

Una vez que pudieron salir todas las personas del cuarto, Franccesco les indicó la salida, el camino estaba libre, el grupo estaba liderado por Ginebra quien cabalgaba en su perro, si alguien se interponía en su camino, iba a ser liquidado. Victor llevaba en sus brazos a Alma, Sebastian arrastraba de muy mala gana a Alesska con la ayuda de Luciano, quien rogaba que la mutante no despertase pronto, Alice ayudaba a Cyrielle a caminar, ya que la muchacha comenzaba a sentirse mejor, su herida estaba sanando gracias al suero. Los niños iban en medio del grupo, eran cuidados por todos los adultos que los rodeaban. Llegaron hasta la puerta, la luz del día los cegó unos instantes, pero ya estaban fuera. Tanto Luciano como Victor, lo primero que hicieron fue buscar en el aire, Kyara. No encontraron rastros de ella ni del mutante alado, tan solo vieron sangre, mucha sangre que caía de un edificio y salpicaba parcialmente el suelo.

---

Juliet se encontraba encerrada en el cuarto, cuando abrió sus ojos al escuchar la puerta, supo de inmediato quién había sido la persona que robó el suero, la misma persona que prometió venganza al librarse de ella, la misma persona que en ese momento luchaba contra sus mutantes, Franccesco. Thomas siguió riendo, cuando con una inhalación forzosa, su expresión quedó paralizada y luego, su cabeza colgó inerte del cuello. Ya no se escuchaba el galopar del corazón del hombre. La puerta fué arrancada de cuajo cuando Franccesco ingresó al cuarto, con su apariencia ensangrentada y su mirada de furia, Juliet retrocedió, estaba junto al cuerpo de Thomas cuando éste, abrió sus ojos tomando todo el aire posible, llenando sus pulmones, acto seguido, rompió sus amarras y se puso de pié, al voltear Juliet, notó que sus ojos habían cambiado, pero no eran rojos como los de un mutante, sus ojos eran blancos...
avatar
Victoriano
Narradores
Narradores

Mensajes : 18
Fecha de inscripción : 07/09/2012

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Enemigos Íntimos (Ronda Final)

Mensaje por Máster el Sáb Ene 26, 2013 2:52 pm

~Final de Trama~

Podéis responder si así lo deseáis indicando qué rumbo toma su personaje.
avatar
Máster
Narradores
Narradores

Mensajes : 34
Fecha de inscripción : 05/09/2012

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Enemigos Íntimos (Ronda Final)

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.